El mantenimiento del lavavajillas industrial se resume en tres rutinas: limpiar a diario los filtros y los brazos de lavado, controlar la cal y la dosificación de productos químicos, e inspeccionar las piezas de desgaste, como bombas, componentes de calentamiento y juntas de la puerta, antes de que fallen. Muchas pérdidas de calidad en el lavado tienen su origen en una de estas áreas.
Los problemas rara vez aparecen de un día para otro. Los restos en los platos, los vasos opacos, los ciclos más largos o el agua que queda en la cuba suelen acumularse a lo largo de semanas. Esta guía relaciona cada síntoma con su causa más probable, explica qué función cumplen los componentes principales y le ayuda a decidir si una pieza necesita limpieza, ajuste o sustitución.
Cada ciclo de lavado depende de cuatro sistemas. Si uno de ellos falla, los resultados se resienten aunque el resto de la máquina esté en buen estado.
Circulación y desagüe: los filtros evitan que los restos de comida lleguen al agua de lavado, la bomba de lavado impulsa el agua por los brazos de lavado y la bomba de desagüe evacua el agua usada.
Calentamiento: las resistencias, el calderín, los termostatos y las sondas de temperatura mantienen el agua de lavado y de aclarado a la temperatura programada.
Entrada de agua y dosificación de productos químicos: las electroválvulas y los presostatos controlan el llenado, mientras que las bombas dosificadoras añaden el detergente y el abrillantador.
Estanqueidad y control: la junta de la puerta mantiene el agua y el calor en el interior, y el control electrónico gestiona cada fase del programa.
La temperatura merece una atención especial. Winterhalter señala que la grasa solo se elimina de forma eficaz por encima de 55 °C. El fabricante de lavavajillas Sistema Project Italia indica valores habituales de 55–65 °C en la cuba de lavado y de 80–90 °C en el aclarado final. Los valores de consigna correctos para su máquina figuran en el manual, así que compare con ellos la pantalla de forma periódica.
Empiece por las explicaciones más sencillas. Los filtros obstruidos, los depósitos de producto químico vacíos y las cestas sobrecargadas se comprueban rápidamente y son con frecuencia los culpables, así que descártelos antes de sospechar de un componente.
| Síntoma | Causas probables | Qué revisar primero | Piezas que podrían requerir sustitución |
|---|---|---|---|
| Restos de comida en los platos | Filtros o boquillas obstruidos, temperatura de lavado baja, poco detergente, cestas sobrecargadas | Limpie filtros y boquillas, compruebe el nivel de detergente y la temperatura de lavado, y vuelva a cargar las cestas dejando más espacio | Bomba de lavado, resistencia, bomba dosificadora de detergente |
| Vasos opacos o con velo blanco | Cal procedente de agua dura, dosificación incorrecta de detergente o abrillantador | Revise el descalcificador y la sal, compruebe los ajustes de dosificación y desincruste si hay depósitos visibles | Cartucho del filtro de agua, tubo de la bomba dosificadora |
| Vajilla con vetas, manchas o mal secada | Temperatura de aclarado demasiado baja, abrillantador agotado o mal dosificado | Compruebe la temperatura de aclarado y el nivel de abrillantador, y cebe la línea de dosificación | Resistencia del calderín, termostato, sonda de temperatura, bomba de abrillantador |
| Agua que queda en la cuba | Filtro de desagüe o zona de desagüe obstruidos, fallo de la bomba de desagüe | Limpie los filtros de desagüe y las zonas de desagüe accesibles | Bomba de desagüe |
| Llenado lento o incompleto | Filtro de entrada obstruido, presión de suministro baja, electroválvula defectuosa | Limpie el filtro de entrada y asegúrese de que el suministro de agua está totalmente abierto | Electroválvula, presostato |
| Ciclos más largos o calentamiento lento | Cal en las resistencias, termostato o sonda defectuosos | Desincruste y compare la temperatura mostrada con una medición real | Resistencia, termostato, sonda de temperatura |
| Exceso de espuma | Detergente inadecuado o sobredosificado, agua de lavado muy sucia | Compruebe el tipo y la dosificación del detergente, y vacíe y vuelva a llenar la cuba | Bomba dosificadora de detergente |
| Fugas de agua por la puerta | Junta de la puerta desgastada o desplazada, restos en la superficie de cierre | Limpie la junta y la superficie de cierre, y compruebe que está bien asentada | Junta de la puerta |
| El programa se detiene o aparecen códigos de error recurrentes | Fallo de sensor, interruptor, cableado o control | Anote el código de error y consúltelo en el manual | Sonda, presostato, placa electrónica (diagnóstico por un técnico) |
Los códigos de error varían según el fabricante y el modelo. Consulte siempre la documentación de la máquina antes de pedir recambios.
Antes de abrir cualquier panel, desconecte la máquina de la red eléctrica y del suministro de agua, y siga las instrucciones de mantenimiento del fabricante. Los trabajos en componentes eléctricos, a presión o calientes deben encomendarse a un técnico cualificado.
Los filtros de la cuba y de la bomba impiden que los restos de comida circulen y lleguen a las bombas. Los brazos de lavado y de aclarado reparten el agua a través de pequeñas boquillas, que se obstruyen con facilidad por residuos o cal. Sistema Project Italia recomienda retirar y aclarar los filtros, los brazos y las boquillas al terminar cada servicio, y Meiko señala que las cocinas con mucha actividad pueden necesitar limpiar los filtros varias veces al día.
Sustituya los filtros del lavavajillas que estén rotos, doblados o que ya no encajen bien, porque los residuos pasarán sin retención. Los brazos de lavado agrietados o deformados también deben cambiarse, ya que no pueden pulverizar el agua de forma uniforme.
La bomba de lavado aporta la presión que elimina la suciedad, y la bomba de desagüe vacía la cuba. Una pulverización débil, ruidos de roce, vibraciones o agua que queda en la cuba son signos típicos de desgaste. Sin embargo, los filtros obstruidos provocan los mismos síntomas, así que límpielos primero. Si el problema persiste, haga revisar la bomba antes de sustituir las bombas de lavado y de aclarado o las bombas de desagüe.
Las resistencias de la cuba y del calderín llevan el agua a la temperatura de trabajo, mientras que los termostatos y las sondas de temperatura indican al control cuándo conectarlas y desconectarlas. La cal aísla las resistencias, de modo que el calentamiento se ralentiza y los ciclos se alargan.
Que una máquina no alcance la temperatura no significa necesariamente que la resistencia esté averiada. Un termostato o una sonda defectuosos pueden dar al control una lectura errónea, así que compruebe los tres elementos a la vez antes de sustituir nada.
Las electroválvulas abren y cierran el suministro de agua, y los presostatos indican al control cuándo se ha alcanzado el nivel de agua correcto. Un filtro de entrada obstruido o una válvula que se atasca provocan un llenado lento, mientras que un presostato defectuoso puede causar exceso o falta de llenado, o ciclos interrumpidos.
Los filtros de agua y los descalcificadores protegen toda la máquina de la cal. Sustitúyalos o regenérelos con la periodicidad que indique el fabricante, y acórtela si el agua es dura o la máquina funciona durante todo el día.
Muchos lavavajillas industriales utilizan bombas dosificadoras peristálticas, que desplazan el detergente y el abrillantador comprimiendo un tubo flexible con rodillos. Con el tiempo, el tubo se endurece, se agrieta o pierde su forma, y la dosificación deja de ser precisa. La vajilla grasienta, las vetas, el mal secado, la espuma o un cambio repentino en el consumo de producto químico son señales típicas.
Revise primero las líneas de aspiración y los puntos de inyección, y después el tubo. Sustituir el tubo desgastado puede bastar para recuperar una dosificación precisa sin cambiar toda la bomba. Sistema Project Italia, por ejemplo, incluye el cambio de los tubos de aspiración y dosificación en el servicio técnico que realiza cada 5000 ciclos de lavado. Si necesita ayuda para elegir el detergente para lavavajillas industrial y el abrillantador, consulte nuestra guía de detergentes para la limpieza de cocinas profesionales.
La junta de la puerta mantiene el agua, el vapor y el calor dentro de la cámara de lavado. Límpiela a diario para que los restos de comida no impidan un cierre correcto. Cuando una junta está agrietada, endurecida o deformada de forma permanente, limpiarla no sirve de nada y la junta de la puerta debe sustituirse.
La placa electrónica gestiona el llenado, el calentamiento, el lavado, la dosificación, el aclarado y el desagüe. Los programas irregulares o los códigos de error recurrentes pueden apuntar a un fallo del control, pero con frecuencia la causa es una sonda, un interruptor o una conexión floja que envía información incorrecta a la placa. Un técnico debería descartar estas causas antes de sustituir una placa electrónica del lavavajillas.
Utilice esta lista como punto de partida y adáptela a las instrucciones del fabricante, a la dureza de su agua y a la intensidad de uso de la máquina. Registrar cada tarea, junto con las piezas sustituidas y las averías recurrentes, permite crear un historial de mantenimiento que facilita detectar un deterioro gradual.
| Frecuencia | Tarea | Qué buscar |
|---|---|---|
| A diario, al terminar el servicio | Vaciar la cuba, retirar y aclarar los filtros de la cuba y de la bomba | Filtros rotos o desplazados, acumulación importante de suciedad |
| A diario, al terminar el servicio | Limpiar los brazos de lavado y de aclarado y las boquillas | Boquillas obstruidas o dañadas |
| A diario, al terminar el servicio | Pasar un paño por la cuba y la junta de la puerta, y dejar la puerta abierta para que se seque | Restos en la junta, malos olores |
| A diario, antes del servicio | Comprobar el nivel de detergente y de abrillantador, y de sal si hay descalcificador | Depósitos vacíos, consumo inusual |
| A diario, durante el servicio | Vigilar el resultado del lavado, las temperaturas de lavado y de aclarado, y la duración del ciclo | Restos, vasos opacos, ciclos más largos |
| Semanal | Inspeccionar a fondo la junta de la puerta | Grietas, endurecimiento o deformación |
| Semanal | Revisar las líneas de aspiración y los tubos de dosificación | Dobleces, grietas, aire en las líneas |
| Mensual | Buscar cal en las resistencias, en la cuba y en las boquillas, y desincrustar si es necesario | Depósitos blancos, calentamiento más lento |
| Mensual | Comprobar el llenado y el desagüe | Llenado lento, exceso de llenado, agua que queda en la cuba |
| Según indique el fabricante | Sustituir los cartuchos del filtro de agua o regenerar el descalcificador | Anotar la fecha y acortar el intervalo en zonas de agua dura |
| Según indique el fabricante | Servicio preventivo por un técnico cualificado | Bombas, calentamiento, tubos de dosificación, componentes eléctricos y control |
La cal está detrás de muchos de los problemas de la tabla de diagnóstico. Se acumula en las resistencias, en el calderín y en los brazos de lavado, y con el tiempo reduce el rendimiento del calentamiento. Sobre la vajilla, se manifiesta como un velo blanco en vasos y platos. Tres medidas permiten mantenerla bajo control:
Trate el agua. Compruebe la dureza del agua e instale un descalcificador o un filtro de tratamiento cuando sea necesario. Sistema Project Italia, por ejemplo, recomienda un descalcificador externo para sus máquinas a partir de 15 °f (grados franceses de dureza). El límite de su fabricante puede ser distinto.
Mantenga cargados los descalcificadores integrados. Si su máquina incorpora un descalcificador, rellene la sal con regularidad.
Desincruste según el calendario. Utilice un desincrustante concebido para lavavajillas industriales y siga el calendario y la dosificación del fabricante. Hobart advierte de que el uso excesivo de desincrustante, detergente o abrillantador puede dañar la máquina a largo plazo.
Si el calentamiento sigue siendo lento después de desincrustar, revise el termostato y la sonda, y después la propia resistencia.
Algunos problemas de limpieza no tienen nada que ver con piezas desgastadas. Hobart y Meiko destacan los mismos hábitos cotidianos:
Rasque o prelave la vajilla antes de cargarla. Las partículas grandes de comida obstruyen rápidamente filtros y boquillas. Un grifo de prelavado en buen estado hace este paso más ágil.
No sobrecargue las cestas. Deje espacio entre las piezas para que el agua y los productos químicos lleguen a todas las superficies, y utilice la cesta adecuada para cada tipo de vajilla.
Adapte el programa al nivel de suciedad. La vajilla muy sucia requiere un ciclo más largo o más intensivo.
Utilice únicamente productos químicos para lavavajillas industriales. Los detergentes diseñados para lavavajillas domésticos no son adecuados.
Proteja el acero inoxidable. Limpie la máquina con productos aptos para acero inoxidable y no utilice nunca estropajos metálicos.
Forme a cada turno. Estos pasos solo funcionan si todo el personal los cumple de forma constante.
Cuando empeoran los resultados de lavado, siga estos tres pasos.
1. Limpie y pruebe. Limpie los filtros y las boquillas, desincruste si es necesario, cebe el sistema de dosificación y ejecute un ciclo normal. Si los resultados vuelven a la normalidad, no hace falta sustituir ninguna pieza.
2. Investigue los problemas que reaparecen. Si una avería vuelve poco después de la limpieza, es probable que algún componente se esté desgastando. Acote la causa con la tabla de diagnóstico y descarte sensores, interruptores y cableado antes de culpar a una bomba, a una resistencia o a la placa de control.
3. Sustituya lo que no se pueda recuperar. Las piezas con daños físicos, desgaste mecánico o fallos eléctricos deben sustituirse. Ejemplos típicos son una junta de la puerta agrietada, una electroválvula con fugas, un tubo dosificador endurecido, una bomba ruidosa o débil, y una resistencia que sigue sin alcanzar la temperatura tras la descalcificación.
Sustituir un único componente desgastado puede devolver el rendimiento normal sin necesidad de cambiar la máquina. Hacerlo durante un mantenimiento programado también evita avisos urgentes al servicio técnico y protege las piezas conectadas. Cuando el fabricante ofrece kits de servicio que reúnen piezas de desgaste relacionadas, resultan prácticos para el mantenimiento programado. Las piezas sueltas son la mejor opción cuando la avería está claramente identificada.
Los diseños de los componentes, las referencias y las características eléctricas varían entre fabricantes e incluso entre modelos de una misma marca. Antes de pedir una pieza:
Anote el fabricante, el modelo y el número de serie que figuran en la placa de características.
Localice la referencia original de la pieza en la documentación de la máquina o en la propia pieza usada.
Compare las dimensiones de conexión, la tensión y la potencia con las del recambio.
En Horecatiger puede buscar por referencia o explorar los recambios por marca, entre ellas Winterhalter, Hobart, Meiko, Comenda y Dihr.
Unos resultados de lavado fiables dependen de una breve rutina de limpieza diaria, de un control de la calidad del agua y de la dosificación química, y de la sustitución a tiempo de las piezas de desgaste. Ir del síntoma a la causa también evita cambiar piezas que nunca estuvieron averiadas. Cuando un componente sí necesite sustitución, encontrará recambios para lavavajillas industriales en Horecatiger.
Las causas más habituales son filtros o boquillas obstruidos, una temperatura de lavado demasiado baja, una dosificación incorrecta del detergente y cestas sobrecargadas. Limpie primero los filtros y los brazos de lavado, y compruebe los niveles de producto químico. Si los resultados no mejoran, revise la bomba de lavado, el sistema de calentamiento (resistencia y termostato) y la bomba dosificadora.
Al final de cada jornada de servicio: vacíe la cuba, aclare los filtros, limpie los brazos de lavado y deje la puerta abierta para que se seque. En cocinas con mucha actividad, puede ser necesario limpiar los filtros varias veces al día.
Los valores habituales de los fabricantes son 55–65 °C en la cuba de lavado y 80–90 °C en el aclarado final. Los valores exactos dependen de la máquina, así que siga siempre la especificación del fabricante.
Depende de la dureza del agua y de la intensidad de uso de la máquina, por lo que debe seguir el calendario de descalcificación del fabricante. Los depósitos blancos en la cuba, en las boquillas o en los vasos, y un calentamiento más lento, indican que toca desincrustar.
Los vasos opacos suelen deberse a la cal del agua dura o a una dosificación incorrecta del detergente o del abrillantador. Revise el descalcificador y el nivel de sal, compruebe los ajustes de dosificación y desincruste la máquina si hay depósitos visibles.
La causa más frecuente son restos de comida en el filtro de desagüe o en la zona de desagüe. Limpie estos elementos primero. Si sigue quedando agua en la cuba o la bomba de desagüe hace ruidos inusuales, pida a un técnico que la revise.
No. Fabricantes como Hobart aconsejan utilizar únicamente productos químicos pensados para lavavajillas industriales y recomendados por su proveedor de productos químicos.
Si la presión de pulverización sigue siendo débil después de limpiar los filtros y los brazos de lavado, o si la bomba roza, vibra o funciona con ruido, puede estar desgastada. Pida a un técnico que la revise antes de pedir una sustituta.